miércoles, 6 de mayo de 2015

Recuperando a Pichiflush, recuperando la alegría

No es que haya perdido a mi hijo, ¡No!, pero por un momento, algunas semanas, perdí su esencia. Tranquis que me explico, como ya comenté en Pichiflush y la Mano larga, mi querídisimo hijo se estaba pasando de pegón, y como también mencioné, las mamás de sus amiguitos se estaban pasando de la raya, hasta el punto de reñirle por cualquier cosa que hiciese, si no quería prestar "sus" coches o "su" muñeco, ya le estaban recriminando que había que compartir con los amigos, o me lo sobornaban con bollos de chocolate...claro y como es Pichiflush con la comida pues cedía y todo porque sus amiguitos tenían que conseguir todo lo que pedían, para qué poner límites, ¿eh?, como tenemos al tonto que lo presta todo...y la tonta que realmente pensaba que a su hijo se le iba demasiado la mano. Como me gusta ser una persona justa reconozco que a Pichiflush se le iba la mano, pero de ahí a que se tomen libetades de reñirle e incluso darle unos cachetes, no señoras, no.

Así que bueno, ahí estaba yo, como una tonta, yendo al parque con dos mamás histéricas con niños mimados pensando que molaba mucho que Pichiflush tuviese super amigos, en plan stand by me y todas esas películas américanas de los 80´s que nos han marcado tanto y que a día de hoy seguimos disfrutando como cuando erámos niños. Pero la realidad es muy distinta, no sabéis lo distinta que puede llegar a ser y lo fea, sí, también lo fea que se puede poner. Pero quitando lo rídiculo, absurdo y avergonzante que es que una mujer adulta la tome con un niño de dos años, lo etiquete y lo acuse de acoso escolar( o bullyng para los más finolis), estaba en lo que se había convertido Pichiflush por estar con sus amiguitos. Había dejado de ser el simpático niño grandote, que a veces pegaba, pero que terminaba jugando con cualquier niño/a que se preciase, para empezar a metamorfosearse, combinandose con la histeria y con el "mis niños son las victimas" de madres que no dudan en etiquetar a cualquier niño que pueda ser un poquitin molesto para sus perfectos hijos y pasando a ser un pegón porque sí, que se encaraba con niños grandes o pequeños y que por supuesto alimentaba mi histeria y mi nerviosismo, porque con su actitud, que me encendía, sólo conseguía que mi hijo siguiese en ese estado de agresividad e histeria. Hasta la profesora decía que pegaba mucho a Amiguito.

Recuerdo una tarde, la última antes de decidir cortar por lo sano con este tipo de Madres, que estaban los tres enanos jugando en una casita-columpio del parque, donde había un niño mayor que ellos (un par de años, no más), pues ese niño empujó a uno de los peques, ufff, pobre niño la que le vendría encima. El peque se quejó y su madre, que ya hems dicho que es histérica le dice a su hijo:

- no no tú dile que no te pegue

El niño mayor hace caso omiso de ese renacuajo diciendole, -No empujes,no empujes

Y la madre que por supuesto se dedica a poner etiquetas a otros niños y a no ver la viga en su ojo continúa azuzando al niño:

-tú dale la vuelta, si no te hace caso dale la vuelta y dile que no te pegue

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