
Cuando preguntas a la gente que libro le ha marcado, la mayoría te hablará del típico libro de auto ayuda, de Punset o como no, de Paulo Cohelo. Si me preguntas a mí, te hablaré de "El misterio del solitario". Antes del gran bombardeo de libros filosóficos, de auto ayuda o simple libros insulsos donde te vendes sacos de éxitos vacíos, estaba Jostein Gaarder (antes que él seguro que había otros, pero no la gran cantidad que hay ahora). No sé si muchos de vosotros lo conoceréis pero seguro que cuando os diga que es el autor de "El mundo de Sofía" la lucecita diminuta de vuestra cabeza se encenderá de repente."El misterio del solitario" se puede considerar como el hermano pequeño de ese Bestseller que fue "El mundo de Sofía", pero igual le ha pasado a Jostein Gaarder con el resto de sus libros, estuvo en boca de todos gracias su Bestseller y luego el resto de sus libros quedaron para sus fans más fieles.
A lo que iba que siempre que hablo de algo que me gusta me lío mucho (jejeje no puedo evitarlo). Cuando este libro llegó a mis manos, yo estaba en esa época de cambio, ese paso de la niñez a la pubertad, pero no sólo en el aspecto biológico sino en todos los aspectos. La vida nos había golpeado con la pérdida de un familiar muy querido que se fue demasiado pronto, también llegó mi primer tonteo con los chicos, mis primeros problemas en clase, mi primer viaje sola con mis compañeras de equipo para jugar un campeonato autonómico...Todo en mi vida estaba cambiando y como no, mis gustos culturales no podían ser menos. Mi madre, que a veces parecía que no me prestaba mucha atención, me sorprendió con este libro, ella se había leído casi todos los libros de Jostein Gaarder y de todos pensó que este era el que mejor me podía venir. La verdad que aunque a veces pensemos que nuestros padres no nos hacen mucho caso o son unos plastas que sólo quieren llevar la razón, pueden llegar a sorprendernos. He de decir que mi madre acertó de pleno y que cuando Pichiflush sea un adolescente pasota y contestón, pienso apuntarme este truquito de buscarle un libro que le pueda venir bien.
No me acuerdo de muchas cosas que hice ese verano de 1996, pero de lo que si me acuerdo es de estar en la butaca de mi abuelo en el apartamento de Benalmádena leyendo "El misterio del solitario" y cuando me fui a la universidad, que cambié de ciudad, de amigos, de trabajo y de todo, este libro siempre vino conmigo, ha sido leído y releído he incluso re-comprado, porque lo dejé una vez y nunca me lo devolvieron.
Trata de un viaje de un padre y un hijo, en busca de la madre que se fue para reencontrarse a sí misma, pero os aseguro que finalmente el viaje lo terminaréis haciendo vosotros acompañados por las 53 cartas de una baraja de naipes, un trozo de pan recién horneado y una bebida mágica de color púrpura.
¡Espero que os guste!
¡Hasta el próximo Post ;D !
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